BIENVENIDES CAMARADAS!!! Al decir del gran poeta argentino JUAN GELMAN "La poesía está de pie para vencer a la muerte." Por eso en este espacio encontrarán TEATRO POETICO Y CANTADO en forma de CANTATAS, OPERAS POPULARES, JUGLARIAS, etc SOY JUGLAR De Los CAMINOS MUSICALES Del AMOR, La PAZ y La LIBERTAD Fundador del Frente Cultural de Liberacion ABYAYALA, del grupo AWKAPAN Rugido AlterNativo Criollo, AfroLatino.
OBRAS INTEGRALES De El Juglar De La Libertad: Cantata, Opereta, Opera Popular, Sainete Criollo, Radio Teatro Musical, Audio Libro Dramatizado, Teatro Juglaresco, Juglaría Teatral. - Estrenadas o inéditas, promovidas por el Frente de Artistas Latinoamericanos del FCL Frente Cultural de liberacion America Profunda.
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OBRAS INTEGRALES
Cantata...
Opereta...
Opera Popular...
Sainete Criollo... Radio Teatro Musical ...
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Juglaría Teatral...
- Estrenadas o inéditas,
promovidas por elFrente de Artistas LatinoamericanosdelFCL Frente Cultural de liberacion America Profunda.
1.“Abyayala… Milenaria armonía.”(CP) En
reconocimiento a las naciones originarias de Nuestra América.
2.“500 Años de qué?”
(CP) En
contra festejo al mal llamado “Descubrimiento de América”
3.“Illary, luz del amanecer.” (OP) Histórica,
mítica y política del Tawantinsuyo
4.“Kimsa Pacha."3 mundos.3 universos. (RTM) Cosmogonía
ancestral andina. Otros mundos distintos son posibles.
5.“Meli Ayün Nütram.”4 historias de amor mapuche
(RTM)En reconocimiento a
la preexistencia y sabiduría
6.“Del Otro bicentenario” (RTM) Critica a la manipulación histórica de los bicentenarios
7.“Tango Mapu”(CP) Exaltación de la diversidad afro criolla originaria de Argentina.
8.“Seamos libres, lo demás no importa nada.” (CP) Homenaje al
ideal Sanmartiniano, por la 2da independencia
9.“Atrapados en libertad”(OP) Historia, mito y realidad del Servicio
Penitenciario Federal, desde el primer peronismo, con Roberto Petinatto, año 46 a la actualidad.
10.“Para que
venza la paz” (CP) Por la paz en Colombia y en el mundo
11.“Milagro de amor” (CP) Por la
libertad de Milagro Sala
12.“Circo Vip.”Triste cambalache fashion. (RTM) Testimonial critica anti neoliberal
13.“Amor porteñato, wifi y sushi en Al par
gatos.” (OP) Humorística,
política, lunfarda y rantifusa
14.“El Tano Errante. Para vos, lo mejor
fue la libertad (OP) After Chabón Parte de la Trilogía Prodaniana
15.“Sueño
y embrujo de amor” (OP) Románticay afro-latina. Sincrética. Pagana.
16.“Sumaj Kausay!” (R.T.M)Enalteciendo la sabiduría del buen
vivir de los pueblos
17.“Sinfonía
de un sentimiento.Las Cuatro estaciones descamisadas.” (CP)Historia del pueblo
peronista y su devenir histórico.
18.“La
Esperanza Sublevada” (CP) Al 17 de Octubre. Estrenada en su 70 aniversario.
19.“Caminos
Musicales de la Patria Grande”(CP) Un recorrido
imaginario por nuestra América en música
20.“Ecos
luminosos de la Patria grande.”(ALD)
21.“De
Nahuel y Ayelén. Como Eros y Afrodita”,(OP) De los enamorados de la vida
22.“Versos
que iluminan, palabras que queman”(ALD) Poesía cantada
que ama y se juega por una historia diferente
23.“De luces y
sombras. Percepciones de lo real.”(ALD)
24.“De raíces y
alas.”(ALD)Para volar con los pies en la tierra
25.“Viva Latinoamérica
que nos parió!!!” (ALD) Crónicas poético
musicales de ayer, hoy y siempre
26.“Vamos a
rimar la vida!!!” (ALD) Poesía cantada por la dignidad de la vida
27.“Oda a las
flores más chéveres del mundo” (JT) Poesía cantada para la Nueva Mujer
latinoamericana
28.“Enamorando distancias”(JT) Poesía teatral
cantada, húmeda de sol y nubes, urgente de caminos
29.“Para no demonizar”(JT) Poema sinfónico por la paz con justicia
social, contra la estigmatización
30.“Brotes del alba” (T.J) Poesía teatral
cantada, que germina humanista para despabilArte y movilizar el alma.
31."Tonada Del Árbol
Nuevo" (T.J)Poesía
teatral cantada de sabia verde del corazón y la canción para la juventud
32.“Por la Misma
Senda”(T.J) Yupankiana, nerudiana, bolivariana,
sanmartiniana, tupacamarista, peronista, guevarista sin fronteras
33.“Ejército de
blancos pañuelos libertarios en vuelo”(T.J) Para
pensar, reflexionar, dudar y actuar.
Cantata Popular (CP)
Opera Popular (O.P)
Sainete Criollo (SC)
Opereta (O)
Radio Teatro Musical (R.T.M)
Audio Libro Dramatizado (A.L.D)
Teatro Juglaresco (T.J)
Juglaría Teatral (JT)
Autor y compositor de todas y cada una de las obras: Francisco
Alvero EL JUGLAR.
F.C.L / F.A.L
“Por la
Unidad de todas las Artes al servicio de los Pueblos.
Y Por la Unidad de todos los Pueblos al servicio de
las Artes, emancipadoras de la conciencia.”
Resistir es crear unión en la diversidad.
Desde
Nuestra América, criolla, mestiza y originaria hasta la victoria final.
OBRAS INTEGRALES
De El Juglar De La
Libertad:
Cantata, Opereta, Opera Popular, Sainete Criollo, Radio
Teatro Musical, Audio Libro Dramatizado, Teatro Juglaresco, Juglaría
Teatral. - Estrenadas o inéditas, promovidas por el Frente de
Artistas Latinoamericanos del FCL Frente Cultural de liberacion America
Profunda.
Ricardo Carpani: Nacionalismo popular Anti oligárquico y revolucionario.
La política en el arte.
Pocos pintores han logrado como Ricardo Carpani esa inmediata
conexión con su momento histórico. Sus pinturas y afiches son el canon
de toda una estética política. Trabajadores de volúmenes titánicos, con
brazos nervudos y gargantas abiertas, de rasgos duros y facetados, los
puños nudosos, los rostros serios, las evitas iracundas, los
martinfierros desafiantes. Las imágenes declaran, afirman, gritan:
pueblo, obreros, lucha, militancia, revolución, socialismo, nación.
Todas las tensiones de los años de mayor radicalización de la política
en nuestra historia se corporizan en esos músculos crispados, en esas
venas a punto de estallar.
Por Daniel Sazbón
Algunos artistas logran forjar una obra tan de su tiempo, que se
convierte en símbolo y condensación de la época, produciendo una
identificación tan fuerte que nos cuesta separar a uno de la otra. ¿Cómo
pensar la década de los ’60 sin que se nos hagan presente los Beatles?
En la historia argentina, “los setenta”, ese decenio a caballo de dos
décadas,se nos presentan de inmediato cargados de sonidos e imágenes:
movilizaciones masivas, puños en alto, consignas coreadas, marchas de la
bronca, gritos y pancartas, fusiles y tacuaras. La música que acompaña
esa película puede variar —los tímidos primeros acordes del naciente
rock nacional, las pegajosas melodías televisivas claneras, alguna
experimentación psicodélica—, pero es difícil que entre las visiones
evocadas no haya un cuadro de Carpani. Este martes 9 de septiembre se cumplirán diecisiete años de la muerte de
Carpani. Pintor, dibujante y muralista, había nacido en 1930 en Tigre,
aunque su infancia fue porteña. De muy joven se vinculó con el poeta
Luis Franco, quien lo acercó a las lecturas políticas y a las
preocupaciones sociales. Luego de un efímero paso por Derecho viajó a
París, donde comenzó su aproximación a la plástica, que continuó a su
vuelta, estudiando con Emilio Pettoruti.En 1957 realiza su primer
exhibición, y dos años más tarde será miembro fundador del Movimiento Espartaco,
cuyo texto fundacional reclamaba por la ausencia de una expresión
plástica de la realidad nacional, es decir, latinoamericana, es decir,
revolucionaria y anti-imperialista. La poderosa fusión que se llamará
“izquierda nacional” ya se adivina en este “Manifiesto por un Arte
Revolucionario en América Latina”. Si bien Carpani se alejaría rápidamente del grupo, no abandonaría ya
esta forma de entender el lugar del artista en relación con su mundo,
traduciéndola en su obra plástica y también en notas periodísticos y en
libros,como Arte y revolución en América Latina(1961), El arte y la vanguardia obrera (1963) o Nacionalismo burgués y nacionalismo revolucionario
(1972). Enfrentado tanto con el naturalismo inocente del “realismo
socialista” como con el formalismo vanguardista del abstraccionismo (“la
forma sin contenido no es arte”), al que veía como inauténtico
trasplante sin raíces locales, buscó privilegiar el impacto directo a
través de la exageración expresionista de ciertos trazos, abrevando en
la tradición del muralismo latinoamericano de artistas como Orozco,
Rivera y Guayasamín. Y es que, si el propósito que se trazaba el “Manifiesto” era pasar
resueltamente “de la pintura de caballete, lujoso vicio solitario”, al
“arte de masas”, porque “el pueblo que lo nutre deberá verlo en su vida
cotidiana”, ese objetivo fue cumplido ejemplarmente por Carpani. Sus
obras no se encerraban en museos o salones: formaban parte de la vida y
las experiencias directas de militantes y estudiantes. Afiches, murales
(como el que hoy recuerda al Che Guevara en la Plaza de la Cooperación
rosarina), ilustraciones, tapas de libros (como La formación de la
conciencia nacional, obra esencial de Hernández Arregui): su arte estaba
en las calles, en las paredes, se tocaba, pasaba de mano en mano, se
fundía con el pueblo. Sin tener una pertenencia política partidaria (nunca se reivindicó como
peronista, más bien era próximo al trotskismo de la izquierda nacional),
fue una de las expresiones más acabadas del artista militante. Su
vinculación orgánica más duradera fue con el sindicalismo, en particular
con el clasista y combativo de la CGT de los Argentinos de Raimundo
Ongaro, para la que colaboró diseñando afiches con ilustraciones
armónica y potentemente entrelazadas con sus textos. Carpani falleció en 1997, en una Argentina cruelmente alejada de la que
lo había visto partir, y donde parecían haberse apagado los ecos
redentores de la política, ahogados en sangre y frivolidad. Poco antes
de su muerte, Leonardo Favio (otro artista que logró capturar las
modulaciones de una época) le dedica su monumental Perón. Sinfonía del sentimiento
junto con otras figuras como Héctor Cámpora, Hugo del Carril y Rodolfo
Walsh. Significativo homenaje para quien, como pocos, simbolizó la
intersección entre plástica y política en nuestra historia.
Qué diferencia hay entre un trovador y un juglar?
Los trovadores y juglares fueron los principales responsables de
difundir la música y la cultura en la Edad Media. Pero aunque se suelan
considerar ambos términos como sinónimos, no lo son.
Durante la Edad Media, existieron dos figuras clave en el mundo de la cultura y las lenguas que se dedicaron a crear y difundir el idioma y la historia de cada pueblo, así como a dar a conocer las nuevas que llegaban de los lejanos frentes y a enseñar, pues también tenían fin didáctico, los comportamientos y códigos de honor que debían seguirse. Se trata de los juglares y los trovadores, quienes fueron
los grandes protagonistas de la música popular y pagana. Ambos
términos, que en su momento estuvieron claramente diferenciados, han ido
difuminando sus fronteras y hoy en día se suelen utilizar de manera
indiferenciada. Pero no, no son lo mismo y aquí os lo contamos.
La palabra trovador viene de ‘trovar’, que se refiere a la acción de crear o interpretar versos. De hecho, una trova es una creación métrica muy similar a un verso y 'trovador' ha adquirido el significado de 'poeta o poetisa'. Por lo tanto, un trovador era aquella
persona de alta cuna que se dedicaba a componer, plasmar e interpretar
sus obras con un fin didáctico y de entretenimientomás que como una forma de ganarse la vida. Al tratarse de personas cultas, con amplia formación en el trívium (gramática, lógica y retórica) y el quadrivium (aritmética, geometría, música y astronomía), accedían con facilidad a las grandes cortes europeas y eran consultados sobre política, literatura o los acontecimientos recientes. Las temáticas más comunes en sus textos eran la vida cortesana, con especial protagonismo de los amoríos, y el código de caballeríay las grandes leyendas heroicas, que exaltaban la moral, el arrojo y el honor de los caballeros medievales.
La figura del trovador surgió en el siglo XI y
se considera a Guillermo de Poitiers, duque de Aquitania, como el
primer gran trovador. Su nieta, Leonor de Aquitania, fue la gran
protectora de este gremio, ya que fomentó la creación cultural y la
difusión de los textos de trovadores venidos de toda Europa. Aquel que
desempeñaba esta profesión era llamado 'trobador' en el sur de Francia y 'minnesänger' en Alemania.
El Mester de juglaría
Los juglares, por el contrario, eran artistas ambulantes que memorizaban y recitaban de forma oral los temas de tradición popular. Sus actuaciones solían acompañarse con mímicas y dramatizaciones. Su nombre deriva de la palabra latina ‘jocularis’, que se puede traducir como “bromista u hombre de chanza”,
es por esto que en el desarrollo de sus actuaciones acababan por
convertirse en cantores, saltimbanquis, lanzadores de cuchillos, equilibristas, domadores o bufones según el momento. Gracias a ellos se dio a conocer el Mester de juglaría, el conjunto de poemas épicos y de carácter popular provenientes de la tradición pagana. Antes de este, toda la música de la que se tiene constancia en la Edad Media era de carácter religioso, ya que eran los clérigos quienes sabían escribir y habían empezado a componer.
¿Qué diferencia hay entre un trovador y un juglar?
Trovadores y juglares fueron los grandes protagonistas de la música popular de la Edad Media. Los primeros se dedicaron sobre todo a la composición,
aunque a veces interpretaban sus propias obras como lo hacen los
cantautores en la actualidad. Estos músicos-poetas recibieron diferentes
denominaciones según su lugar de origen: trobadoren el sur de Francia o minnesänger en
Alemania. Escribían sus canciones en lenguas vernáculas y los temas
fundamentales fueron el amor cortés y el espíritu caballeresco de los
héroes de las cruzadas.El término juglar hacía referencia a cantores, pero también a saltimbanquis, lanzadores de cuchillos, equilibristas, domadores, etc. Eran meros intérpretes, artistas ambulantes cuyo arte solía incluir la declamación, el canto y la música instrumental.
¿Quiénes son los bertsolari o improvisadores de versos?
Los bertsolari son los improvisadores de versos en euskera. Herederos de
una tradición ancestral, ponen en marcha su creatividad cuando alguien
les propone un tema a partir del cual improvisan versos medidos con
rimas complejas en apenas unos segundos. Algo similar hacen los
repentistas cubanos, los improvisadores italianos, los versadores
canarios o los glosadors de Malloca.
Pero ¿qué pasa por la cabeza de estos artistas de la improvisación
poética cuando hacen gala de semejante rapidez mental? Científicos del
Basque Center on Cognition, Brain and Language (BCBL), con sede en San
Sebastián, están decididos a averiguarlo. Y para ello han puesto en
marcha un proyecto en el que usarán escáneres de resonancia magnética
para escudriñar en el cerebro de 18 bertsolaris y compararlo con el
cerebro de personas no adiestradas en este arte mientras resuelven
ejercicios fonológicos, semánticos y de rima en distintos grados de
dificultad. Los científicos pretenden contrastar cómo se produce en cada
uno de los grupos el proceso de almacenamiento y recuperación de la
información en el cerebro, lo que dará pistas sobre si los bertsolaris
han desarrollado habilidades especiales. Esto puede dar lugar en el
futuro al desarrollo de herramientas de entrenamiento, no solo para
improvisadores de versos, sino para cualquier persona que quiera mejorar
su fluidez verbal.
Así actúan la literatura y la poesía sobre el cerebro
Silencio atronador, muerto viviente, dulce amargura, noche blanca o
monstruo hermoso son ejemplos de oxímoron, una combinación de dos
palabras de significado opuesto que al unirse originan un nuevo sentido.
Un estudio español publicado en la revista NeuroImage revela que estas
figuras literarias generan una intensa actividad en el área frontal
izquierda del cerebro.
Según los autores del estudio, del Basque Center on Cognition, Brain and
Language (BCBL) de San Sebastián, los políticos en sus discursos, los
generales en sus arengas y los amantes en sus poemas han utilizado desde
siempre ciertas figuras retóricas para convencer, infundir valor o
seducir. Lo que hasta ahora no se había logrado era medir empíricamente
la capacidad de una figura literaria para generar actividad cerebral en
las personas.
“Nuestra investigación demuestra el éxito a nivel retórico de las
figuras literarias, y la razón de su efectividad es que atraen la
atención de quien las escucha” más que otras expresiones, explica Nicola
Molinaro, autor principal del estudio. Concretamente, «se activa la
parte frontal del cerebro y se emplean más recursos de lo habitual en
procesar a nivel cerebral esa expresión». El investigador señala que el
resultado de los experimentos se relaciona «con la actividad que
requiere procesar la abstracción de figuras retóricas como el oxímoron,
que tratan de comunicar cosas que no existen».
Para los experimentos, Molinaro y sus colegas crearon varias listas de
frases incorrectas, neutras, oxímoron y pleonasmos (vocablos
innecesarios que añaden expresividad), empleando el mismo sustantivo
como sujeto: la palabra ‘monstruo’. Concretamente, los investigadores
han utilizado ‘monstruo geográfico’ como expresión incorrecta, ‘monstruo
solitario’ como expresión neutra, ‘monstruo hermoso’ como oxímoron, y
‘monstruo horrible’ como pleonasmo. Después, se les mostraron estas
listas a personas de entre 18 y 25 años y se midió su actividad cerebral
cuando las procesaban por medio del electroencefalograma.
Los resultados muestran que cuanto menos natural es la expresión más
recursos requiere para ser procesada en la parte frontal izquierda del
cerebro. La frase neutra ‘monstruo solitario’ es la que menos recursos
cerebrales necesita para procesarse. En cuanto a la expresión incorrecta
‘monstruo geográfico’, 400 milisegundos después de percibirla, el
cerebro reacciona al detectar que hay un error.Sin embargo, en el caso
de los oxímoron, como ‘monstruo hermoso’, 500 milisegundos después de
percibirse la expresión se midió una intensa actividad cerebral en la
parte frontal izquierda del cerebro, un área íntimamente relacionada con
el lenguaje que los seres humanos tienen muy desarrollada en
comparación con otras especies.
Molinaro ya ha comenzado a repetir este experimento con la resonancia
magnética, para obtener imágenes de la actividad cerebral cuando se
procesan figuras retóricas. El siguiente objetivo es estudiar las
conexiones entre dos áreas muy implicadas en el procesamiento del
significado: el hipocampo y el área frontal izquierda.
“JUGLARES Y TROVADORES HOY:
LA MÚSICA POPULAR Y SU RECONOCIMIENTO”. ENSAYO DE GABRIEL JIMÉNEZ EMÁN
Crear en Salamanca se complace publicar este ensayo
de Gabriel Jiménez Emán (Caracas, Venezuela, 1950), escritor venezolano
destacado por su obra narrativa y poética, la cual ha sido traducida a
varios idiomas y recogida en antologías latinoamericanas y europeas.
Vivió cinco años en Barcelona y ha representado a Venezuela en eventos
internacionales en Atenas, París, Nueva York, México, Sevilla,
Salamanca, Oporto, Buenos Aires, Santo Domingo, Ginebra y Quito.
TROVADORES O CANTAUTORES
Violeta Parra, Joan Manuel Serrat
No resulta sencillo dirimir hoy acerca de los asuntos que
competen a las expresiones populares, precisamente debido a la profusión
o inmediatez con que estas se producen en la vida cotidiana. En el caso
de la música, su aprehensión se hace más complicada, por tratarse de un
fenómeno de masas valorado por encima de lo estrictamente popular, para
ubicarse en un fenómeno previamente comercializado a través del
marketing y de necesidades comerciales inducidas, diseñadas para obtener
ganancias netas derivadas de las ventas de discos. La aparición del
disco transformó radicalmente la percepción de los cantores y
trovadores, que se convirtieron, con el fenómeno masivo de las
grabaciones – y ahora de los videos— en los nuevos ídolos de masas. Ya
no se perciben como personalidades que identifican una región o un país,
sino a quienes venden más discos y son capaces de sustituir tradiciones
y culturas de cualquier país por medio de la penetración cultural que
imponen las disqueras, a través de un gusto estándar homogeneizado de
modo inter-nacional. Lo cual explica, por ejemplo, que en un país como
Venezuela se oigan más canciones rancheras mexicanas, vallenatos
colombianos, reggaes norteamericanos o baladistas internacionales que
cantantes o intérpretes criollos. Esta preeminencia de lo masivo es un
elemento desnaturalizador de lo popular, y ha permitido que se impongan
una serie de manifestaciones musicales muy alejadas de ser expresiones
genuinas de la sensibilidad y creación artísticas, para quedarse en un
nivel precario en cuanto a logros estéticos, para luego imponerse sobre
cualquier tipo de música popular, –llámese valse, canción, bolero,
balada, merengue–, o sobre expresiones folklóricas importantes como el
joropo, los polos, las tonadas o los aguinaldos, o incluso sobre
trovadores o juglares modernos importantes como Joan Manuel Serrat, Paco
Ibáñez, Silvio Rodríguez, Facundo Cabral, Alí Primera, Joaquín Sabina,
Violeta Parra, Mercedes Sosa, Víctor Jara, Fito Páez, Charly García,
Chico Buarque, Elis Regina, Gaetano Veloso, Leonardo Favio, o Juan Luis
Guerra, para citar sólo a algunos de los más notables. Podemos extender
la lista al mundo de lengua inglesa y citar a John Lennon, Leonard
Cohen, Joan Baez, Bob Dylan, Sting o Tom Waits, quienes han alcanzado
pleno reconocimiento mundial.
Hacemos aquí la debida diferenciación entre cantantes y
trovadores, entre intérpretes y juglares. Están los grandes cantantes,
las grandes voces –populares o cultas— que van desde artistas de la
ópera como Luciano Pavarotti, Plácido Domingo o María Callas, –quienes a
veces interpretan piezas populares– hasta voces privilegiadas como
Andrea Bocelli o grandes crooners norteamericanos
como Frank Sinatra, Tony Bennett, Nat Kig Cole, Ray Charles o Louis
Armstrong; o voces sublimes del jazz como Billie Holliday o Ella
Fitzgerald; grandes vocalistas de la música pop como Freddy Mercury,
Sting, Elton John, David Crosby, Janis Joplin, o Neil Young en los 70,
hasta llegar en los 90 a voces privilegiadas como las de Robbie
Williams, Diana Krall o Gloria Stephan. En cambio, los
trovadores o cantautores no deben tener necesariamente voces brillantes
para alcanzar el rango de grandes intérpretes, como son los casos de
Joaquín Sabina en España, Tom Waits en Estados Unidos o Leonard Cohen en
Canadá, poseedores de unos timbres más bien gangosos o pastosos, que
expresan la rudeza o la crudeza de sus peculiares condiciones
existenciales en las grandes ciudades, y marcan acaso nuevas formas de
modular para alcanzar registros distintos, situados en un rango de
innovación. Asimismo, habría que decir que tales trovadores componen sus
propias canciones, las cuales a su vez suelen poseer una calidad
literaria considerable, en perfecta sintonía con la melodía que las
contiene, es decir, exigen una comunión letra-música que convierte a
estas piezas en únicas, en auténticos poemas. Sólo que a estos poemas no
podemos considerarlos formando parte del canon estricto de la
literatura, entre los rangos genéricos que definen a la poesía dentro de
un conjunto de normas artísticas prestigiadas por una preceptiva, por
una academia o una teoría, más bien pertenecen a una tradición cultural
de lo popular profundamente cimentada en el legado oral –más que en el
escrito— de cada país, e íntimamente relacionado al alma del pueblo al
cual pertenecen; por tanto, no requieren de la aprobación académica para
convalidarse.
Pablo Milanés
COMPAÑERA DEL TROVADOR
Una de las imágenes bajo las cuales se nos presenta un trovador
es acompañado de su guitarra, arpegiando con ésta las melodías que
canta. Si antaño fueron la cítara en Grecia, el laúd en Inglaterra y la
vihuela en España, la guitarra ha sido la continuación histórica de
estos instrumentos, hasta convertirse en el instrumento popular por
excelencia y el más completo entre éstos. Por su liviandad física, su
carácter portable, la claridad de sus sonidos y su posibilidad de
combinarlos, la guitarra se popularizó en el mundo hasta alcanzar todas
las latitudes y épocas, arribando en los siglos XIX y XX a un estatus
significativo como instrumento solista en los pentagramas de los
repertorios europeos –especialmente en España— con gran repercusión en
América Latina durante el siglo XX, donde le siguieron instrumentos como
el tiple en Colombia, el cuatro en Venezuela y el charango en Perú o
Bolivia, y los trovadores y cantautores la han adoptado como instrumento
principal y como una suerte de símbolo o de compañera física. Asimismo
el trovador, mientras se acompaña con ésta puede estar asistido por un
ensamble o una orquesta, y entonces la complejidad sonora del trovar
aumenta. El trovador puertorriqueño José Feliciano ha sido uno de
quienes más boleros y canciones se ha acompañado con su guitarra
–instrumento del que es virtuoso–; extrae de él una sonoridad muy
personal, sabiéndose valer de arreglos orquestales para enriquecer sus
interceptaciones. Feliciano ha declarado que su fuente de inspiración
para ejecutar su instrumento es el guitarrista venezolano Alirio Díaz,
quien llevó las sonoridades criollas y latinoamericanas a ser
consideradas en los pentagramas de Europa y el mundo.
En la actualidad multitud de trovadores salen a escena de este
modo, y así también se graban sus discos. En casos ya mencionados de
trovadores establecidos como Serrat, Milanés, Rodríguez, Primera,
Ibañez, Cabral y otros, poco a poco fueron aceptando otras posibilidades
de registro para sus grabaciones, aún cuando éstas no añadían mucho a
su poder creativo; antes bien, el trovador se va mimetizando con el
cantante profesional y puede terminar siendo un baladista más, perdiendo
así buena parte de su fuerza primigenia. Es aquí también donde entra el
fenómeno de la comercialización y la serialización y donde opera la ya
citada desnaturalización del trovador para convertirse en un simple
emisor de canciones, con más o menos efectividad, como es el caso de
cantantes que pueden poseer una bella voz o alcanzar agudos registros,
sin conseguir una expresión lograda, propia.
POETAS Y TROVADORES EN EUROPA Y AMÉRICA
Hace poco, con motivo de concederse el Premio Nobel de
Literatura a Bob Dylan, no se hicieron esperar las reacciones de los
puristas académicos y de otros escritores que se sienten ungidos por los
dioses en el momento de escribir, declarando su estupor porque este
premio se estaba concediendo a un “cantante”. Se suele olvidar a veces
que uno de los textos fundadores de la poesía castellana, el Poema de Mío Cid, fue escrito por un juglar anónimo del siglo XII, y que algo similar se puede apreciar en lengua francesa con La canción de Rolando y
en los importantes juglares y trovadores del mediodía francés, los
trovadores provenzales de la Edad Media de donde proviene la gran poesía
lírica occidental, poetas que iban de plaza en plaza, de ventana en
ventana y de taberna en taberna diciendo sus poemas; los juglares
también hacían esto y no escribían necesariamente ellos mismos sus
poemas, mientras que los trovadores sí; algunos de estos eran muy cultos
y eran considerados herméticos (trobar clus), cifrados, o bien
trabajaban en las cortes, pero en todo caso tenían ese carácter
cotidiano de participar de los acontecimientos políticos, militares,
económicos y sociales. Recordemos que la lírica griega y latina nació
acompañada de la música (del instrumento de la Lira, de donde toma su
nombre) y que el canto acompañó muchas veces el ejercicio de la poesía
en la antigua Grecia y Roma, y en numerosos juglares y trovadores de
Provenza, Galicia, Cataluña, Castilla, Madrid, Portugal y Francia, hasta
dejar en estas regiones un importante legado lírico.
De los fundadores de la juglaría medieval podemos citar a Jaufré
Rodel, Marcabrú, Guilhem de Peitieu; más adelante aparecen Bernat de
Ventadorn, Girault de Bornelh, Gui de Cavalhon y sobre todo Arnaut
Daniel. Ya más avanzado el siglo XIII se distinguen las figuras de Peire
Cardenal; los catalanes Cerveri de Girona y Guirant Riquer, hasta que
ya al final de ese siglo el arte trovadoresco va sufriendo un natural
cansancio. En todas estas épocas destacó un género polémico y satírico,
usado sobre todo para ironizar al poder político y religioso, la
corrupción en la política y la iglesia. Este género se llamó el
Sirventés, muy utilizado como arma de crítica social, así como en el
siglo XX lo hicieron trovadores como Bob Dylan, John Lennon, Joaquín
Sabina, Violeta Parra, Víctor Jara o Alí Primera.
Nunca he tenido dudas acerca de que Bob Dylan sea un poeta, un
trovador moderno, como bien pueden serlo John Lennon o Joan Manuel
Serrat. Se trata de trovadores populares, provenientes de clases obreras
o trabajadoras, y de un profundo conocimiento de la realidad social que
les rodea; en ellos está perfectamente reconocido un sentimiento de
voluntad para expresar lo individual, la subjetividad personal, es
cierto, pero también se han hecho eco de las distintas problemáticas
sociales o ideológicas de su tiempo, han retomado sus particulares
mitos, fabulas o tradiciones, las cuales han vertido en letras (lyrics, en
inglés) de una gran fuerza emotiva y participado de sus inquietudes
intelectuales y críticas. En trovadores como el catalán Joan Manuel
Serrat o el brasilero Chico Buarque encontramos a dos poetas de alto
rango. Serrat rezuma el espíritu poético catalán con irradiación a toda
España; ha logrado comunicarnos la nostalgia, el amor y la alegría con
una especial jocosidad y un personal desenfado, además de las magníficas
versiones que ha realizado de los grandes poetas españoles Miguel
Hernández y Antonio Machado. Proveniente de Pueblo Seco, un barrio
marinero de Barcelona y admirador de un poeta proletario como Joan
Salvat Pappasseit, Serrat prosiguió una línea coherente que proviene de
trovadores franceses como Jacques Brel, Georges Brassens o Leo Ferré y
prosigue hasta convertirse en uno de los fundadores de la llamada Nueva canción catalana,
que defiende a la lengua y la cultura catalanas frente a los embates
del franquismo. Pero además se identifica con otros escritores y poetas
de América Latina y les dedica álbumes importantes. Trovador de juicios
públicos diáfanos y de una gran sinceridad, durante años Serrat nos ha
inspirado con una música donde la riqueza melódica y armónica está al
servicio de un contenido poético notable. Cuando hablamos de España no
podemos dejar de lado el arte flamenco de Andalucía, los cantaores de
tablaos que entonan con su voz profunda y poderosa sus alegrías y
angustias, acompañados de guitarras y palmadas que funcionan como
instrumentos percusivos, mientras la gracia de las bailaoras andaluzas
se exhibe en sus bailes recios y sensuales. Son muchos los intérpretes
del flamenco, desde maestros como Camarón de la Isla hasta Diego el
Cigala nos han dado muestras de su arte.
Vinicius de Moraes
El compositor e intérprete Chico Buarque ha renovado el pentagrama de la samba y el bossa nova brasileros
(creado por el trovador y guitarrista Antonio Carlos Jobim y el poeta
Vinicius de Moraes, en una dupla pocas veces igualada) a través de una
extraordinaria capacidad para crear tonos disonantes, componer con una
gama enorme de sutilezas armónicas en difíciles ejecuciones en la
guitarra, todo ello acompañado de una inventiva lírica de primer orden,
donde el tema amoroso y el festivo se apoderan del espacio sonoro para
convertirse en humor, gracia y reinvención de lo cotidiano. Es justo
mencionar que en el Brasil se produce –como en pocos países– una
comunión muy especial entre música y poesía; tanto compositores como
poetas trabajan en permanente colaboración para lograr textos de una
alta calidad artística.
Bob Dylan
COMPROMISO Y BELIGERANCIA: EL CASO DYLAN
En el caso de Bob Dylan, su poética está poblada de imágenes
surrealistas y vanguardistas, de un humor cáustico que renueva la
modalidad country y blues en un caleidoscopio de visiones
sarcásticas provenientes de la cultura beatnik y del movimiento
contracultural norteamericano, el cual hace una crítica social al
pensamiento tradicional y a las ideologías convencionales, incluyendo un
cuestionamiento a la política. Extraña por eso que Dylan haya aceptado
reconocimientos del establecimiento norteamericano, condecoraciones
impuestas por el gobierno de Barack Obama, quien a su vez ha recibido el
Premio Nobel de la Paz, lo cual luce contradictorio en una persona que,
como él, no hizo sino promover la guerra y la injerencia bélica directa
en otros países. El prestigio del Premio Nobel ha declinado en los
últimos años debido a la dirección que ha tomado, reconociendo a
intelectuales o políticos identificados con la ideología reaccionaria de
la dominación, con grupos de poder que han usado el Premio Nobel para
justificar sus acciones negativas en el campo político, prestigiando a
personas poco atentas a un humanismo liberador o a una sensibilidad
social real, optando por plegarse a las componendas del más craso
neoliberalismo. Dylan, que ha escrito defendiendo a minorías étnicas,
indios, negros y retando a los poderosos, ha sido tildado también de
judío sionista con escasa claridad ideológica, al recibir los honores de
un gobierno en decadencia. No lo sabemos. Lo cierto es que Dylan es un
poeta denso, crítico y mordaz, que ha sabido poner el dedo en la llaga
de un país que, lejos de ser tan superpoderoso como pretende hacernos
ver, más bien ostenta flaquezas en su concepto de gobernanza.
En la llamada cultura Pop –término apócope de popular, que
incluye las poderosas expresiones del rock)– se producen entonces las
primeras amalgamas contemporáneas entre el blue, el jazz, el country, el
soul, la salsa, el son, el techno, las búsquedas electrónicas y las
orquestaciones clásicas con la tradición popular y de calle. Así
tenemos, por ejemplo, que un trovador como el australiano Sting canta y
toca la guitarra dentro de una gama asombrosa de modalidades, acompañado
de arreglos orquestales y coros. Asimismo, otros cantores que venían
de grupos de rock como John Lennon, Cat Stevens, Neil Young o Stephen
Stills salieron al escenario como solistas, acompañados de bandas u
orquestas.
Mercedes Sosa
AMOROSOS Y ROMÁNTICOS
La línea de los cantautores
emerge paralela o simultánea con la de los cantantes de corte
sentimental, basada en un romanticismo que se expresa de un modo más o
menos estilizado o “elegante” en sus maneras, tal lo percibimos en
cantantes como Carlos Gardel en Argentina, quien estilizó el tango y la
milonga populares. En Cuba, Beny Moré es el indiscutible renovador del
son; además de compositor y gran intérprete dirigió con tino su propia
orquesta. El son y la trova cubanos han alcanzado un alto grado de
calidad artística, bien conectada con una insurgencia de trovadores
plenamente conscientes de la responsabilidad que han tenido en tiempos
de Revolución, la cual ha sido atacada desde diversos flancos por los
intereses del capitalismo neoliberal. En el norte de Argentina se
destaca la poderosa voz de Mercedes Sosa, que recoge buena parte de
una tradición de chacareras y milongas. En Venezuela, Alfredo Sadel
hereda e interpreta el mejor romanticismo popular hispanoamericano,
imprimiéndole una entonación propia, así como en Puerto Rico la figura
de Tito Rodríguez en la siguiente generación, llenándola de un
esteticismo orquestal basado en arreglos y florituras armónicas; en otra
generación tenemos a cantantes de primer orden como Ismael Rivera,
Héctor Lavoe y Cheo Feliciano, que se manejan muy bien entre el son y el
bolero. Todos ellos venían precedidos de dos grandes boleristas: el
chileno Lucho Gatica –a mi entender insuperable—y el argentino Leo
Marini. En Cuba descuellan en este mismo sentido las voces femeninas de
La Lupe, Celia Cruz y Omara Portuondo.
Simón Díaz
Otros intérpretes populares de importancia son Felipe Pirela en
Venezuela, considerado uno de los primeros boleristas de América, junto
al puertorriqueño Tito Rodríguez. En Ecuador, Julio Jaramillo en el
género del pasillo manejó una voz asombrosa. En Venezuela habría que
citar a Simón Díaz como eximio representante de la canción llanera, como
su más grande exponente y compositor. Y la voz plena de ternura de
Cecilia Todd en el momento de interpretar las piezas de nuestro
folklore, especialmente los aguinaldos y villancicos, que en su voz se
ven realzados por una especial espiritualidad y pureza. En el género del
villancico o aguinaldo justo es citar los aportes del compositor
yaracuyano Otilio Galíndez, quien contemporizó y renovó nuestro
aguinaldo con soberbias versiones inspiradas en el alma popular. En su
caso, conmueve constatar cómo este músico de extracción campesina se
aferró a la música desde niño y se obstinó en perfeccionar sus piezas
para llevarlas a un alto grado de calidad formal. Su temperamento
sencillo y paciente fue recompensado con el amor que le profesó a su
madre, a la música venezolana y a la imagen del niño Dios. Otras voces
venezolanas que recogen de manera notable el espíritu popular son Lilia
Vera, Gualberto Ibarreto, Francisco Pacheco, Iván Pérez Rossi, Guillermo
Jiménez Leal e Israel Colina.
Todos estos habían sido precedidos en Latinoamérica por un
primer romanticismo de los tríos mexicanos como el Trío Los Panchos y el
Trío Los Ases, y en Cuba el Trío Matamoros, que tuvieron una importante
influencia en su época. En efecto, mientras Cuba fue la tierra del son,
México se convirtió en una meca de la canción romántica internacional
desde los tiempos de Pedro Infante, Jorge Negrete o Antonio Aguilar
(maestro incomparable del corrido mexicano), y abrieron luego el camino a
compositores de canciones rancheras como José Alfredo Jiménez, quizá el
mejor de todos ellos, y luego a Javier Solís, que renovó el género
creando con su tersa voz el bolero ranchero; también de románticos como
Agustín Lara, con un tono urbano muy depurado y dramático, que no
cesaría de extenderse hasta nuevos compositores como Armando Manzanero.
Chabela Vargas y María Dolores Pradera son voces extraordinarias y
sentidas del alma profunda mexicana. En otras generaciones de baladistas
mexicanos con proyección internacional sobresalen los nombres de Marco
Antonio Muñiz, Juan Gabriel, José José, Luis Miguel y Alejandro
Fernández.
José Feliciano
Habría que anotar que el movimiento del romanticismo en América
juega un papel importante dentro de la sensibilidad popular, que a veces
se refugia en la subjetividad amorosa o en la efusividad del baile para
dar cauce a la realización individual, emocional y afectiva; de hecho,
dramas personales del amor hallan refugio en letras de baladas y
canciones, en medio de una suerte de catarsis colectiva, mientras se
producen los necesarios cambios sociales que permitirán a los pueblos
desembarazarse de viejas fórmulas de convivencia.
A esta corriente romántica han pertenecido músicos de varias
generaciones, quienes se expresan por supuesto de manera diferente entre
ellos; por ejemplo, hay un romanticismo de bohemia interior como el
encarnado por dos grandes intérpretes como Daniel Santos o Agustín Lara,
o el de Roberto Carlos y Nelson Ned en Brasil; mientras en otro sentido
se creó toda una escuela con una peculiar manera de bailar y de moverse
en escena creada por el ídolo de masas estadounidense Elvis Presley, la
cual fue replicada por varios cantantes en diversos países, tal lo
hicieron Tom Jones en Inglaterra o Sandro en la Argentina; pero éstos no
son propiamente trovadores sino cantantes con carisma, sus figuras
están asociadas a una idolatría trágica del uso de drogas, a que nos
tiene acostumbrados la cultura del hedonismo y la superabundancia, del
fasto y la riqueza.
Facundo Cabral
A CONTRACORRIENTE
Consideración aparte merecen
cantautores comprometidos con otras realidades liberadoras como son Alí
Primera en Venezuela, –que recorrió al país entero dejando un mensaje de
rebeldía y amor por las gentes de su tierra– y Silvio Rodríguez en
Cuba, Violeta Parra y Víctor Jara en Chile, quienes emprendieron nuevas
formas de trovar para estimular o celebrar las luchas de la gente por
alcanzar su realización como naciones libres de dictaduras. Estos dos
trovadores chilenos fueron agredidos por regímenes autoritarios y
criminales, hasta el extremo de llegar a cercenar brutalmente las manos a
Jara antes de asesinarlo, a manera de escarnio público. Violeta Parra
cometió suicidio, John Lennon fue asesinado por un psicótico y Facundo
Cabral ultimado en misteriosas circunstancias. En todo caso, los
trovadores, juglares o cantautores de hoy nos acercan con más veracidad a
nuestros gozos y misterios, a nuestras luchas colectivas y a nuestras
batallas individuales, haciendo uso del arma de la palabra y de la
herramienta inefable de la música para trasmitirnos ese goce.
La mayoría de estos trovadores
modernos han ido siempre a contracorriente de lo comercial y lo fácil;
se han trazado metas difíciles y exigencias distintas en cada nueva
grabación; no cesan de experimentar buscando nuevas posibilidades, son
rigurosos consigo mismos y no se pliegan a las líneas comerciales de las
disqueras; escuchan sus llamados interiores y trabajan cada letra y
cada melodía con sumo cuidado; en el caso de cantautores como Alí
Primera, Facundo Cabral, Víctor Jara, Silvio Rodríguez, Mercedes Sosa o
Violeta Parra éstos se insertan dentro del rango de una canción
comprometida con las necesidades sociales de la gente, de trabajadores,
campesinos y obreros que viven en una lucha de superación de las
necesidades vitales en tanto comunidades, y en sus obras no dejan de
referir paisajes, historias, vivencias, anécdotas grandes y pequeñas de
la gesta regional o nacional, y por supuesto sus vicisitudes amorosas,
pasionales o anímicas, espirituales o religiosas. En fin, toda una gama
de cantautores, trovadores, juglares o intérpretes virtuosos se han
repartido la escena en el siglo XX y en lo que va del XXI con una
variedad y una complejidad musical que han sido vitales para comprender y
disfrutar de modo más cabal la cultura popular, entendida ésta como
parte esencial de la sensibilidad y del pensamiento de la humanidad.
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